¿Es necesaria la educación superior (diploma) para lograr éxito profesional? Descubre lo que tienen que decir profesionales y emprendedores exitosos.

Juan Pablo Aguilar, fundador y director del Instituto de Reingeniería Actitudinal:

La educación superior no te asegura el éxito pero si está bien planeada te ayuda a consolidarlo o bien a tener un diferenciador

Estar subiendo de nivel académico solo porque “es lo que sigue” no te asegura el éxito, sin embargo, si acceder a la educación superior es parte de un plan de mejora o proyecto de vida y carrera (estudiar para especializarte en algo, diferenciarte, actualizarte) adelante!

Por el contrario un buen nivel académico, sin un propósito o plan y su respectivo nivel de experiencia te convertirá en una persona sobre calificada o en un “todólogo”

Si crees que un “título te abrirá las puertas” solo por tener el título, puede que caigas en una decepción, un título debe ir acompañado de nuevas formas de pensar, de actuar, de escribir, de proponer, la gente esperará una respuesta de acuerdo al nuevo nivel que obtienes.

Si vas a estudiar algo asegúrate de tener una idea de “cómo se va a pagar por sí solo ese nuevo estudio” y que te ayude a alcanzar tu meta. No te preguntes ¿qué voy a estudiar? Mejor pregúntate ¿en qué me quiero convertir y qué estudios me ayudarán a lograrlo?, de preferencia antes de estudiar algo trabaja al menos 6 meses o 1 año en ese medio he encontrado gente que me dice “me gusta mucho la actividad pero el medio en el que te desenvuelves es muy pesado” o “me gusta lo que se hace pero no sabía que había que viajar tanto”

En lo personal estudiar (y lo digo actualmente con nivel de postdoctorado) me ayudó a consolidarme y diferenciarme ya que continué estudiando cuando notaba que así lo requería , no solo por “un grado más”

 

Andrea Villagra, socia fundadora en Huepil Afterschool:

Sí te ayuda tener educación superior. Más allá de la especialidad escogida (yo me titulé de ingeniería en informática y actualmente trabajo directamente relacionada en educación y con niños, no como ingeniera), ayuda a ampliar la visión, formar el pensamiento y el carácter, habilidades que posteriormente podrás utilizar en cualquier área. Recomiendo plenamente a mis hijos seguir con educación superior, y postergar el ingreso al mundo laboral de lleno, porque adquieren diversos conocimientos, experiencias y contactos que les ayudan a enfrentar más templados el mundo laboral, aunque me parece bien que trabajen parte de sus vacaciones. Con lo que gané trabajando como ingeniera pude disfrutar de una vida más acomodada que la que me pudieron dar mis padres, y capitalicé para emprender en un área que descubrí me apasiona y en la cual me siento más realizada.

 

Alejandra A. Vega, Cosmetóloga y Experta Termal en NELL ROSS Cosmética Termal:

Hola, mi respuesta a esta pregunta en principio sería no, no es necesario tener un título profesional para poder tener éxito.

La base del éxito es el esfuerzo, la perseverancia y la dedicación con la que hacemos nuestro trabajo.

Un título profesional lo recomendaría a mis hijos si tienen una clara vocación hacia alguna profesión, sino que busquen capacitarse a través de cursos más cortos, porque la capacitación sí la considero necesaria en cualquier rubro en que se emprenda una actividad.

 

Borja Prieto, Director de Marketing en Campmany Abogados:

Por mi propia experiencia, cuando empecé mi carrera profesional (montando mi primera empresa a los 18 años) decidí dedicarme a emprender en vez de ir a la universidad. A día de hoy, con 25 años, 3 empresas después y actualmente Director de Marketing de una firma de abogados, puedo decir que NO es necesario ir a la universidad o sacarse un título de educación superior para tener éxito profesional (aunque la definición de éxito depende de cada uno).

Dicho esto, he de decir que, desde hace 2-3 años, he cursado algún máster avanzado (como MBAs, Marketing Digital, etc…) pero nunca como base para aprender algo nuevo sino para reforzar lo que he aprendido por mi propia experiencia y sobre todo, por el networking.

¿Qué le recomendaría a mis hijos? (Cuando los tenga…)

Que estudien, pero que mientras estudian, hagan algo, creen algo o innoven con algo. En resumen, que emprendan y si hace falta, que se caigan y vuelvan a levantarse, al final eso les ayudará en sus estudios y NO al revés.

Odio cuando la gente sale de la universidad esperando el trabajo de sus vidas por simplemente haber estado 5 años delante de múltiples libros o en ocasiones, con algunas leves prácticas realizadas.

 

Palmira Arnaz, directora de operaciones en la empresa Maderas y Más:

Considero que contar con educación superior es importante para desarrollarse profesionalmente. Quienes estudian una carrera tienen la oportunidad no solo de adquirir conocimientos más o menos especializados sobre los temas relacionados con la actividad principal de la profesión. También aprenden a desarrollar aptitudes y habilidades que suelen ser necesarias para entrar al mercado laboral. Una carrera universitaria requiere de aprender a investigar, a desarrollar métodos de trabajo, a escribir y redactar informes, a tener orden y claridad. Habrá quien pueda desarrollar estas cualidades sin acceder a la educación superior de manera autodidacta o práctica, sin embargo, cuando se trata de campos de conocimiento técnicos o especializados, como las ciencias exactas, las ciencias sociales y otras, la estructura de la formación superior sí puede representar una ventaja. Finalmente, es de suma importancia que la carrera que se elija sea algo que verdaderamente se disfrute y apasione. De ese modo se desarrollarán mejor las capacidades y se desempeñará mejor como profesionista. La educación superior es una oportunidad de contar con una mejor base para un desarrollo en conocimientos y capacidades, ampliar las perspectivas del propio desarrollo y alcanzar niveles aún más altos de especialización por medio de los estudios de posgrado. A mis hijos les recomiendo no sólo que estudien, sino que no dejen de hacerlo nunca, aun cuando decidieran cambiar de profesión o actividad laboral.

Soy bióloga por convicción y formación, especialista en manejo de recursos naturales, sustentabilidad y manejo forestal. Ello me ha permitido aproximarme a diferentes campos de conocimiento y desarrollarme en infinidad de actividades, incluyendo la investigación, la docencia, la divulgación, el desarrollo de proyectos, el marketing y la consultoría para empresas. Prefiero el trabajo en espacios abiertos, trabajos en comunidades rurales, en oficina y sigo aprendiendo.

 

Denis Balitskiy, experto en marketing de respuesta directa, Revolución Salud:

El éxito profesional va mucho más allá de los títulos.

Comencé mi carrera universitaria de negocios pensando que me daría las mejores herramientas para ser mejor emprendedor, pero a la larga me di cuenta de que el contenido que estaba aprendiendo era creado para formar nuevos empleados. En otras palabras, no fomentaba el desarrollo de ideas de negocios.

Otro detalle no menos importante, es que la formación universitaria está pensada en gran parte en el aprendizaje de contenido teórico, pero no da herramientas prácticas que permitan desarrollar nuevas ideas desde cero. Los casos de estudio son corporativos, los ejemplos de negocios- destinados a hacerte crecer dentro de una gran empresa en vez de formar una propia.

En definitiva, en mi opinión no hay mejor escuela que la de emprender y tomar conocimientos prácticos de mentores exitosos. No hay nadie mejor que pueda enseñar cómo comprar acciones que el que ya lo hace, o cómo formar emprendimientos que el que ha pasado por varias start-ups propias.

Por otro lado, sí considero que una Universidad adecuada puede tener un gran beneficio, que es el de las conexiones. Sin embargo, las mismas también pueden ser logradas a través de eventos de networking y el trabajo continuo en un nicho específico.

Probablemente mandaría a mis hijos a la Universidad si su objetivo fuese el de desarrollar su carrera como empleados. Nunca lo haría si quisieran formar emprendimientos propios.

 

Tobías Alfonso Parodi, Portal EDEM:

Si nos preguntan Si fue necesaria o no la educación Superior para alcanzar el éxito profesional diría que Sí Y No. Si bien es cierto que un título profesional es un requisito fundamental para ingresar a muchas empresas, existen habilidades y competencias, en especial de negociación y comunicación que solo se desarrollan a partir de la experiencia. En mi camino como docente y líder de emprendimiento en algunas Universidades, he descubierto que existen emprendedores que logran montar negocios muy exitosos que no están relacionados con su carrera o profesión.

Lo anterior se responde en parte porque para lograr el éxito profesional es clave estar alineado con los temas que te apasionen, que generen valor agregado a tu currículo, dejar el temor a un lado y los paradigmas de las personas que te dicen que no es posible sobrevivir en un océano rojo. ¿Qué me ayudó a superar estos temores y los pensamientos de las personas? Confiar en mis capacidades, potenciarlas y hacer las cosas de manera distinta a las demás, innovando y empatizando con los usuarios, comprendiendo las necesidades y tendencias actuales, logramos anticiparnos a lo que realmente se requiere.

A mis hijos les diría que estudien, pero que no crean que esto garantiza el éxito, es clave que el estudio esté situado en un área que haga parte de su proyecto de vida, curso muy necesario hoy por hoy en muchas de las universidades del mundo.

 

Penélope Disas, Slowmyfashion:

Pienso que no es estrictamente necesario. Porque un diploma sin experiencia o sin seguir formándote durante tu vida laboral, no es suficiente.

Siempre hay que actualizarse, sobre todo en algunos sectores, la edad y la evolución en el mercado obligan a estar al tanto de las tendencias en tu sector y las novedades tecnológicas, no quedarse atrás, siempre formándote.

Una persona diplomada hace 30 años sin inquietudes es fácil que se quede más desactualizado y no encuentre trabajo que una que está en constante aprendizaje.

 

Carlos Gil, Director de Astucia Empresarial:

Vivimos en un mundo sumamente cambiante. Lo que era la norma hace unos años, hoy nos es más que un recuerdo de añoranza de lo que fue.

La educación es un tema que en particular está sufriendo cambios enormes en muy poco tiempo. Atrás han quedado los modelos de educación enfocados en la memorización y repetición para dar paso a esquemas en que se busca la creatividad y desarrollo de habilidades de solución de problemas en los alumnos. Esto se debe en gran parte al crecimiento que ha tenido la internet y su poder de poner al alcance de cualquier persona toda la información y conocimiento generado por la humanidad a tan solo unos clics de distancia.

Si bien, cada vez resulta menos importante el tomar una educación formal para adquirir conocimiento (ya que todo está disponible en internet), el rol de la escuela aún no ha quedado obsoleto.

La información está allá afuera, lista para utilizarse. Ahora le toca a las escuelas el motivar a los alumnos a aprender a aprender, a buscar, combinar y generar nuevos conocimientos partiendo de la enorme cantidad de información disponible.

En mi humilde opinión, es importante que las nuevas generaciones aborden su educación y preparación de esta manera.

Personas como yo nos encargamos cada día de generar más conocimiento e información, para ponerla disponible a todo el mundo por medio de la red. Le toca a las nuevas generaciones (y viejas también) aprender a buscar, descubrir, combinar colaborar y crear el futuro que sigue.

Cómo pueden las escuelas notar y servir a los “chicos callados”

Cuando Lily Shum era pequeña, tenía miedo de hablar en voz alta en clase. No era porque no tuviera nada interesante que decir o porque no estuviera poniendo atención o porque no se supiera la respuesta. Simplemente era callada.

“Todas y cada una de las notas que mis maestras le escribieron a mis padres decían: Lily necesita hablar más. Es muy callada. Recuerda Shum, ahora asistente directora de la universidad Trevor Day en Manhattan.

Ella no quiere que sus estudiantes se sientan presionados a hablar en voz alta.

estudiantes introvertidos

Es por eso que se unió a más de 60 educadores en la ciudad de Nueva York, en el Instituto Quiet Summer. El taller al que asistió, era un taller de desarrollo profesional basado en el best seller de Susan Cain, llamado Callado: El poder de los introvertidos en un mundo que no puede dejar de hablar (Quiet: The Power of Introverts In A World That Can’t Stop Talking).

El libro ha sido un fenómeno en los E.U., y es la inspiración detrás de un plan de estudios desarrollado por Heidi Kasevich, destinado a los profesores.

“Es un lente a través del cual pude ver toda mi vida, y realmente sentí que tenía el derecho de ser yo misma” dice Kasevich, una maestra por más de 20 años, quien ahora trabaja para la compañía Cain, promoviendo el mensaje del libro a cerca de la gente introvertida.

https://www.youtube.com/watch?v=KjIGgnkcg80

Este taller de entrenamiento, usa este libro para ayudar a los profesores a notar y servir a los chicos callados.

Talleres y programas de este tipo se pueden encontrar en eltimon.com.

“Hay expectativas que reacaen sobre nuestros niños… ser un extrovertido carismático”, dice Kasevich. Incluso si es algo inconciente, dice, los profesores tienden a prestarle más atención a los estudiantes que hablan.

Kasevich admite que ella también lo hizo: dándole la palabra a los chicos que levantaban primero la mano.

Los dos primeros días del curso, consistieron en reimaginar la participación dentro del salón de clases, la cual en algunas escuelas, puede contar como una gran parte de la calificación. Kasevich prefiere llamarla involucramiento de la clase.

estudiantes introvertidos1

“Estar presente y conectar, no tiene que darse con demasiados discursos”, dice. ¿Por qué no probar con dibujo, escritura o trabajo en parejas?

O, Kasevich sugiere, haz que los estudiantes caminen alrededor del salón, escribiendo ideas en trozos de papel. Pueden responder a las ideas de los otros – una especie de diálogo silencioso.

Directores y administradores se mezclaron con sicólogos escolares, consejeros y maestros. Se acomodaron en pequeños grupos para discutir ideas y sugerencias.

Bajo la superficie

No se trata solo de prestar atención a los chicos introvertidos. Los profesores necesitamos preguntarnos por qué son tan callados.

La personalidades juegan un papel en esto, pero también podemos tener estudiantes que son introvertidos porque han sido callados. Otros porque anticipan que podrían ser acallados sin importar si les ha sucedido antes o no.

Hay muchas razones: estereotipos, preferencias, problemas en casa. Cuando estamos pensando en los estudiantes introvertidos, tenemos que pensar cómo se conecta esto con sus orígenes… su género… su sexualidad.

Al comprender cómo podemos acercarnos a los introvertidos, entonces como profesores podemos llevar a esos otros asuntos. Porque si no comenzamos a ver más allá de los alumnos que levantan la mano, todos nos perderemos de muchas ideas brillantes.

 

Algunas de las cosas que puedes hacer como profesor, para lograr fascinar a tus estudiantes

Hoy quisiera explorar algunas de las cosas que pueden hacer los profesores de universidades privadas para promover el compromiso de los estudiantes.

Profesores fascinantes1

Redefinir la participación: Permite más que sólo comentarios verbales. Invita a tus estudiantes a contribuir de forma electrónica, con un correo o un post en la página de la escuela, con preguntas que no preguntaron en clase, un comentario que no alcanzaron a hacer o un pensamiento que les vino después de la clase. “¿Escucharon lo que Mario acaba de decir? Esa es una explicación que deberían anotar”. Deja que la definición de participación, honre el silencio, y dale a tus estudiantes el tiempo necesario para pensar a cerca de la pregunta y poder acomodar la respuesta. Quizá es momento de dejar de evaluar la participación y dejar que los estudiantes hablen, porque ellos tienen mucho que decir.

Cultiva una presencia que invita al compromiso. Esto comienza estando presentes. Esto significa no solamente estar físicamente, también estar mentalmente atento a lo que sucede diariamente y en cada interacción. Una presencia de aprendizaje cautivadora, se comunica con un comportamiento no verbal que expresa confianza, confort, expectación y grandes expectativas. El espacio de enseñanza físico o virtual, es uno que compartes con compañeros de aprendizaje. Muévete alrededor, observa quién está en clase, sonríe, saluda o comenta sobre el clima o algún evento actual. Hay muchas formas distintas en las que puedes demostrar que estás presente. Tus acciones incitarán el compromiso en tus estudiantes, siempre y cuando sean genuinas y auténticas y, siempre y cuando tú estés comprometido, con los programas, los estudiantes y con la enseñanza.

Dedica tiempo a hablar sobre aprendizaje, a que conlleva y por qué es importante: Esta no debe ser el mismo viejo discurso a cerca de cómo, este un curso complejo y que un cierto porcentaje de los estudiantes no lograrán finalizarlos. Sí, claro que hay temas que tienen que aprender, pero con esfuerzo pueden lograrlo. Debes hablar de tu constante romance con el aprendizaje. Muchos de los estudiantes aún no se han enamorado de él. Ellos creen que les gusta el aprendizaje simple, memorizar fragmentos de información que luego pueden olvidar, o irla llevando haciendo el mínimo. Haz que sea tu clase la que introduzca a tus estudiantes a un aprendizaje que fascine su atención, despierte su curiosidad, abra sus mentes y los haga sentir exitosos.

profesores fascinantes

Da a los estudiantes la oportunidad de participar en el proceso: Los profesores toman todas las decisiones a cerca del aprendizaje de los estudiantes. Ellos deciden cuáles de ellos aprenderán, cómo aprenderán (haciendo exámenes, trabajos, etc.) el ritmo al que aprenderán, y las condiciones bajo las cuales lo harán. Luego los profesores deciden si los estudiantes aprendieron. A los estudiantes se les puede dar un poco de control, sin abolir responsabilidades asociadas al maestro. Permite que los estudiantes comiencen a tomar pequeñas decisiones, qué temas quieren discutir, si su proyecto final será una presentación en clase o un trabajo escrito, etc. Y ve lo que sucede con su capacidad de compromiso.

Diseña auténticos deberes y experiencias de aprendizaje: Trata de presentarle a los estudiantes una hipótesis y pídeles que predigan los resultados o introdúcelos en el concepto de crítica literaria y critiquen una lectura.

 

 

Once definiciones distintas de inclusión: a buena, la mala y la fea

La educación inclusiva aún no se practica ampliamente en las escuelas. Como resultado de ello, solo unos cuantos afortunados han podido ver lo que este tipo de educación es realmente. Aquellos que no, pueden verla solo a través de mitos, malos entendidos y una que otra verdad ocasional.

Hay bastante confusión en lo que verdaderamente es un ambiente de inclusión. Lo que sigue a continuación, es una lista un de las distintas definiciones de inclusión, que he escuchado a lo largo de los años:

educación inclusiva4

La buena:

Empecemos con la buena. En otras palabras, empecemos por aclarar lo que es verdaderamente la inclusión. Al comprender lo que sí es, podemos ver con claridad e identificar lo que no es. Estas son definiciones que explican verdaderamente lo que es un ambiente de inclusión. No son visiones mágicas o idealistas de una teoría tomada de un libro. Son un reflejo preciso de lo que se trata la inclusión:

Los niños, sin importar su capacidad, son integrados y educados en aulas de educación general, con compañeros de su misma edad.

La inclusión le permite a todos los estudiantes un acceso igualitario a los programas de enseñanza, a través de lecciones adaptadas y/o modificadas.

La mayoría de las necesidades de aprendizaje se ven satisfechas en el salón de clases, donde los servicios de apoyo son llevados para trabajar con el niño que lo requiera.

Los niños, con todo tipo de capacidades, son apoyados e incluidos en todas las actividades escolares, tales como actividades en clase, recreo, hora del almuerzo, asambleas y salidas.

La mala:

Ahora, veamos algunas definiciones de educación inclusiva que no son tan buenas. Si describen alguna situación que conoces o en la que te encuentras, toma conciencia de que las cosas pueden mejorar.

Los estudiantes son incluidos en la educación general de las clases, únicamente por una parte del día y luego van a un aula independiente, por el resto del día para recibir clases distintas.

Solo los estudiantes de tranquilos a moderados son incluidos en la educación general, mientras que los estudiantes con necesidades severas, reciben educación en aulas especiales.

Los estudiantes con necesidades especiales son incluidos en actividades que se adapten fácilmente a los chicos. Por ejemplo, el niño tiene que ser adecuado para hacer la actividad; la actividad no tiene que adecuarse al niño.

 

La fea:

Finalmente, he aquí algunas definiciones de educación de inclusión que simplemente están equivocadas. Las siguientes descripciones son de un ambiente donde los estudiantes no son incluidos de forma natural.

En lugar de eso, estas son definiciones que describen más como un lugar o programa donde un esfuerzo concentrado, se da para incluir estudiantes con necesidades especiales.

La inclusión es un programa que la escuala da y se lleva a cabo en “aulas de inclusión”.

educación inclus

La inclusión es un lugar dentro de la escuela, donde los estudiantes con necesidades especiales, pueden tener alguna interacción con sus colegas estudiantes comunes.  

Los estudiantes con necesidades especiales están incluidos en actividades de enriquecimiento como música, educación física y arte.

Los estudiantes con necesidades especiales son considerados como incluidos cuando son “corriente principal” en las aulas. Esto quiere decir que un estudiante con necesidades especiales, tienen que ser capaces de mantener el nivel de trabajo de los otros estudiantes sin ningún apoyo extra.

 

 

 

 

 

Contando mejores historias

Ninguno se nosotros sabemos lo que nos hizo ser, lo que somos y cuando tenemos que decir algo, generalmente nos inventamos una buena historia.

Las historias son una de las mejores formas que tenemos para tratar darle sentido al mundo. Vemos todas las coincidencias, conexiones, rarezas y contradicciones que nos rodean y las entretejemos en una narrativa plausible, en la que todo cobra sentido y las inconsistencias son explicables. Esta increíblemente útil habilidad nos permite interpretar lo que de otra forma es incomprensible – sin narrativa, no tendríamos una forma efectiva de darle sentido a nuestras experiencias. Casi todo aquello que vivimos, lo empaquetamos en una historia – los descubrimientos científicos, las noticias, nuestras relaciones, la historia, todo esto se guarda en nuestro archivo mental de historias.

historias y educación 1

Las historias dan forma a nuestra forma de pensar. Es el camino a la experiencia: las representaciones mentales que incrustamos en nuestra memoria a largo plazo, nos permiten imaginarnos en situaciones nuevas y mejores, a escalar más alto y viajar distancias aparentemente imposibles. Hay mucho de verdad a la idea de que si piensas que puedes, puedes.

Pero las historias también pueden guiarnos hacia el error. Mucho de lo que creemos, lo creemos porque se amolda la las historias que conocemos. Puede ser increíblemente difícil, pensar fuera de esta lógica circular. A veces estas historias pueden llevarnos por mal camino. Hay que ser cuidadoso porque la comprensión de nuestros estudiantes a cerca de un nuevo tema, puede descarrilarse a causa de sus propias experiencias y de cómo entienden el mundo en ciertos sentidos.

Nuestras historias dependen de puntos de anclaje; ideas sin respuesta que todos, simplemente sabemos. Estas pueden ser ideas que gobiernan los paradigmas dentro de los que pensamos, o hechos simples, como el de que la tierra es plana y el sol gira en torno a ella. Siempre que nos oponemos a una verdad así de evidente, podemos correr el riesgo de experimentar la ilusión de la sabiduría.

Cuando Barry Marshall aceptó el premio Nobel de fisiología en el 2005, el mencionó una cita del historiador Daniel Boorstin: “El más grande enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento. Marshall había sufrido el desprecio de la comunidad médica durante casi una década, cuando presentó pruebas de que las úlceras estomacales eran causadas por una bacteria y no, como se creía, por estrés. La idea de que una bacteria pudiera vivir en el ácido estomacal, estaba tan fuera de la historia que se había contado por los doctores, que la evidencia de lo contrario parecía irrisoria. Los doctores prefirieron continuar con horribles operaciones de estómago, que con un simple tratamiento de antibióticos. No fue hasta que Marshall, desesperado, se infectó a sí mismo y luego se curó, que comenzaron a escuchar su historia. Algunas veces, las suposiciones perturbadoras y las ilusiones explosivas, pueden llevar a nuevas e inimaginables historias.

historias y educación

Cierto es que las ideas perturbadoras son el camino para hacerte popular. Cuando comencé a puntualizar que el aprendizaje es invisible o que la enseñanza tiene como la conocemos tienen profundas fallas, algunas personas se molestaron. De la misma forma, cuando cambié de opinión a cerca de las tareas en casa y puse en duda la eficiencia de calificar y sugerí que debía permitírsele a los profesores hablar tanto como fuera necesario, muchos se me fueron encima, me ridiculizaron y en varias ocasiones fui bloqueado por aquellos que simplemente son incapaces de escuchar ideas discordantes, sin tomarlo de forma personal. Para ser justos, también he tratado siempre de puntualizar donde es que, mi propia dependencia a una narrativa personal, ha reducido mi habilidad para pensar e imaginar mejores y nuevas formas de evaluar a los estudiantes. Estas son historias.

La verdad es que sospecho que nada hace mucho sentido y que nadie tiene una idea clara de por qué hace lo que hace. Impalpable como puede ser, suceden cosas. Tal vez la historia es, como dijo Alan Bennet, solamente “una pinche cosa tras otra”. O tal vez, ¿esa es tan solo otra historia?

Todos estamos sujetos a la ilusión del conocimiento y la historia que contemos estará envuelta en todo tiempo de errores de transmisión, malos entendidos e ignorancia pura y dura. No podemos evitar esto: errar es humano. Todo lo que podemos hacer, es permanecer abiertos a la certeza de que hemos cometido errores y cuando surjan, hónralos como oportunidades para contar nuevas y mejores historias.

 

Siete beneficios educacionales de las artes

1. Apertura mental

Los investigadores han descubierto que el arte puede cambiar fundamentalmente el sentido de quiénes somos y cómo vemos el mundo. Estos investigadores, en la primera parte de su proyecto, formaron gripos de gente mayor y los llevaron a grandes exposiciones en el Noroeste de Inglaterra para ver cómo respondían al arte visual contemporáneo y si estos efectos duraban luego de la visita.

“Existe una creencia general de que la gente mayor está atorada en sus costumbres, nuestros resultados están en desacuerdo con esta idea”, explicó el investigador Andrew Newman, jefe de la investigación. “Tres visitas a una galería no es nada y, sin embargo, observamos un rápido cambio en las opiniones. No fue inusual ver que los participantes iban, inicialmente de la incertidumbre, a hablar sobre arte, co nuevos conocimientos ya hacia el final de la visita.”

“Para muchos de los participantes, era su primera visita a una exposición de arte visual contemporáneo, y al principio fueron incapaces de comprender las obras, en términos de lo que el artista quería comunicar.” Pero no tardaron en empezar a usar sus historias de vida- cosas como recuerdos de infancia y vacaciones- para comenzar a darle sentido, lo cual permitió establecer un sentido de continuidad entre el entonces y el ahora.

2. Empatía

Los investigadores de la Universidad de Arkansas, encontraron que salidas al teatro, mejora los conocimientos literarios de los alumnos, su tolerancia y empatía. Los investigadores descubrieron que leer y ver películas como Hamlet y Cuentos de Navidad, no provocaba el incremento en conocimientos que lograba la experiencia de verlo en vivo. Los estudiantes que acudieron a las obras de teatro, también calificaron entre los más altos a la tolerancia y fueron más capaces de reconocer y apreciar lo que las demás personas sienten y piensan.

3. Observación

Un estudio llamado “Mil Palabras: Evaluando un Programa Interdisciplinario de Educación del Arte”, descubrió que a estudiantes de medicina se les pueden enseñar, de forma muy efectiva, habilidades de observación visual a través del arte. Se pueden usar estrategias de pensamiento visual, una técnica originalmente desarrollada para ayudar a los niños de preescolar a ver arte. Se les pregunta a los estudiantes: ¿Qué ves? ¿Qué estás viendo que te hace pensar eso? ¿Qué más ves?

El cambio en muchas áreas fue significativo. “No les enseñamos a los estudiantes términos artísticos, y por lo tanto ellos usaron la terminología que ya habían aprendido, su lenguaje cambió y tendía a ser más clínico” En general, los estudiantes usaron más vocabulario para describir arte y pacientes y aumentaron su número total de observaciones.

“La observación es clave para dar diagnósticos, y el arte puede enseñar a los estudiantes a tomar las cosas con más clama y observar. El arte es una herramienta poderosa de enseñanza y este programa ayudó a enfermeras y doctores a convertirse en observadores más expertos y los alentó a evitar hacer suposiciones”

4. Articular pensamientos complejos

Identificar las necesidades sanitarias y de seguridad de los niños de comunidades de bajos recursos, puede ser el mayor éxito alcanzado a través del arte. En una investigación realizada en la Universidad de Pittsburgh, los investigadores describen el éxito de las Voces Visuales, un programa basado en arte, que involucra a los miembros de la comunidad como socios investigadores

El estudio se basó en programas de Voces Visuales, donde participaron 22 niños de 8 a 15 años de bajos recursos. Durante las sesiones, los participantes creaban pinturas y dibujos para compartir sus percepciones, tanto positivas como negativas, con respecto a la seguridad y violencia de sus comunidades y sus esperanzas para el futuro. Luego, combinaban sus proyectos individuales de arte en dos exhibiciones de “voces visuales”, que fueron montadas al aire libre en la ciudad.

“Voces Visuales, es muy distinto a los grupos de sondeo, porque utiliza herramientas, crayones, pinturas y plumones- que le son familiares a los niños. Este programa puede llevar a discusiones profundas, motivar la autosuficiencia y ayudar a construir relaciones de confianza entre los investigadores académicos y la comunidad a la que sirven.” Afirmó el Dr. Yonas.

 

5. Enfoque

Una encuesta realizada a 50,000 individuos de todos los niveles sociales, por eltimon.com, encontró que si pintas, bailas o tocas algún instrumento, o simplemente disfrutas de ir al teatro y conciertos, es probable que te sientas más sano y que esté menos deprimido que la gente que no lo hace. Como ya sabemos, la depresión puede afectar la habilidad de concentración, el arte puede mejorar su foco y ayudarlo a avanzar.

6. Habilidades de raciocinio

Se realizó un estudio que involucraba a 78 niños de tres escuelas preescolares, incluyendo una escuela de muy bajos recursos. Se dividió a los niños en cuatro grupos. Uno grupo tomó clases individuales de piano de 12 a 15 min, dos veces a la semana. Otro grupo tomó 30 minutos de clases de canto, cinco días a la semana, y el tercer grupo estuvo aprendiendo computación. El cuarto grupo servía como el grupo control y no recibió ninguna instrucción en especial. Todos los estudiantes tomaron un examen antes de las lecciones para medir distintos tipos de habilidades de razonamiento espacial.

Después de seis meses, los niños que recibieron las clases de piano, habían mejorado sus resultados en raciocinio espacial-temporal en un 34 por ciento. En otras tareas, no había diferencia en sus calificaciones. Más aún, la mejoría duró días, indicando un cambio sustancial en la función espacial-temporal. Los otros tres grupos, en comparación, tuvieron sólo una pequeña mejoría en todas las tareas. Los estudios continúan mostrando una fuerte relación entre crear música con un teclado y el aumento de un raciocinio espacial en niños pequeños.

7. Conciencia de sí mismo

Estudiar artes, puede ayudarte a desarrollar una conciencia de ti mismo como aprendiz. Investigadores que trabajaron con más de dos mil niños, se enfocaron en el proceso intelectual básico y en los atributos personales que son el fundamento de el desarrollo cognitivo. Ellos encontraron que los estudiantes de arte tenían conceptos propios acerca de su educación mucho más formados y poseían un entendimiento mucho más claro de sus lecturas, matemáticas y cuestiones académicas en general. Los profesores calificaron a estos estudiantes como aquellos con mayor confianza en sí mismos.

 

Gamificación de la educación: No insignias aquí

La gamificación y el movimiento de insignias en la educación ha estado creciendo durante años.

Recientemente me encontré con un artículo sumamente interesante, donde, en resumen, la autora relataba que había notado que una aplicación para lectura que estaba causando efectos dañinos en sus alumnos, quienes la preferían porque como recompensa daba insignias.

gamificación de la educación

Este artículo en particular, se enfoca en la lectura, pero lo mismo puede decirse de este lado del pizarrón, cuando hablamos de motivación y aprendizaje.

Quizá esta gamificación tenga ventajas en ciertas condiciones, pero no en todas. Debemos pensar cómo y cuándo es conveniente utilizar esta técnica.

En lo personal, dentro de mis clases, no pienso agregar este sistema de insignias como recompensa. Realmente pensamos que el proceso que implica escribir blogs, reflexionar y la escritura en general se vería dañado con un sistema de recompensa con insignias, que generalmente premia la cantidad y no la calidad.

Hay momentos y para áreas muy específicas, donde algunas mecánicas de juego como simulación , competición o un juego de roles, puede ser benéfico para el aprendizaje. Es sólo que necesitamos tener cuidado de que las tendencias no nos arrastren, sin reflexionar sobre los beneficios y perjurios de las mismas, dentro de nuestros contextos y formas de enseñar.

gamificacion de la educación

Por eso te invito a que como educador, te hagas las siguientes preguntas:

¿Cómo crees que este sistema pueda ayudar a tus alumnos?

¿Ayudas a tus alumnos a involucrarse con tus clases? ¿En qué forma?

¿Crees que la gamificación crea una motivación superaula que puede hacer más daño que bien?

Antes de tomar una decisión ya sea a favor o en contra, estudia si esta posibilidad es realmente factible dentro del contexto en el que te encuentras, piensa cómo y en qué circunstancias harías uso de esta técnica y los beneficios que buscas al usarla.

Tres preguntas que ayudan a empoderar a los educadores

profesores motivados1

Durante una plática sobre “compromiso de los empleados”, escuché lo difícil que es lograr que la gente participe algunas de lo que sucede en sus escuelas. Conforme escuchaba al expositor, muchas de las cosas que se juzgaban como “compromiso”, me sonaban más a “docilidad”. No quiero criticar al expositor, pero “compromiso de empleados”, suena mucho mejor que “docilidad de empleados”, ¿no les parece? Hay veces que es necesario que uno haga solamente lo que se necesita, eso es cierto, esta es la realidad de nuestro mundo; pero muchas otras necesitamos de la confianza y libertad para guiar a nuestros alumnos hacia donde deseamos que vayan.

Sin embargo, cuando pensamos sobre la relación empleado/patrón desde el punto de vista administrativo, ¿qué tan seguido pensamos que el empleado no está lo suficientemente comprometido o que tal vez no utiliza su máximo potencial?, en lugar de esto, deberíamos pensar cómo podemos crear un ambiente donde la gente tenga la oportunidad de desarrollarse, desarrollar sus habilidades y talentos como educadores y puedan transmitir esto a sus alumnos? Ya he hablando de esto con antelación, no podemos hacer que la gente cambie, sin embargo, sí podemos crear ambientes donde el cambio sea bienvenido, acogido y valorado, igual que la iniciativa y la innovación. He aquí algunas cosas que debemos considerar y preguntarnos, si queremos que nuestros profesores puedan y quieran avanzar:

profesores motivados

  1. ¿Estamos construyendo relaciones con aquellos a los que servimos y los hacemos sentir valorados?
  2. ¿Intentamos empoderar a nuestros educadores y darles libertad para crear sus propias soluciones, o simplemente les pedimos que implementen soluciones hechas por otros?
  3. ¿Estamos articulando el “por qué” con claridad, o solamente lo hacemos con el “¿qué?” y el “cómo”?

Si únicamente estamos buscando tener profesores comprometidos con su ambiente laboral, quizá es que estamos apuntando muy bajo.

 

 

¿Nos preocupamos demasiado por las técnicas de enseñanza?

Los profesores universitarios adoran las técnicas. Si te invitan a dirigir un taller de enseñanza, puedes esperar que te pregunten: ¿compartirás algunas técnicas? Sugiéreles algunas en el taller y verás muchas caras sonrientes y participantes anotándolas con gran entusiasmo. ¿Por qué nos encantan las técnicas de enseñanza? ¿Porque muchos de nosotros llegamos a dar clases sin conocer suficientes? ¿Porque funcionan? ¿Porque mantienen nuestro sentido de la enseñanza fresco?

Esta atracción por las técnicas me ha estado inquietando desde hace unos años. No es que estén intrínsicamente mal, de hecho juegan un papel necesario e importante en la instrucción efectiva. Es el cómo las vemos, lo que no está del todo bien. Empecemos con definiciones. ¿Qué es una técnica de enseñanza? ¿Un artilugio, un truco, una estrategia? ¿Algo que básicamente mantiene a estudiantes aburridos, enganchados? ¿Un plan de acción para cumplir alguna meta en particular? ¿ Está bien que asumamos que todos estamos hablando de la misma cosa?

técnicas de enseñanza1

Muchos de nosotros tendemos a pensar que las técnicas de enseñanza son la solución a los problemas. ¿Cómo puedo lograr que los estudiantes vengan a la clase con la tarea hecha? ¿Cuál es una buena técnica para hacer ver a los estudiantes todo lo que no saben? Mis estudiantes están posteando comentarios en el foro de discusión, pero en realidad no están teniendo una discusión, ¿algún consejo? ¿Cómo puedo hacer para que mis estudiantes tomen en cuenta mis comentarios?

¿Las preguntas como estas, están motivadas por la creencia de que todo lo que necesitamos para resolver nuestros retos de enseñanza son las técnicas correctas? ¿Es algo que puede ser conectado en una fórmula como si estuviéramos tratando de resolver un problema matemático? Desafortunadamente, ni siquiera una buena técnica le funciona bien a todos los profesores todo el tiempo. No han soluciones que lo curen todo, que funcionan bien con todo tipo de programas y para todo tipo de estudiantes. No todas las técnicas serán igualmente bien aplicadas por todos los profesores. Nuestros pensamientos acerca de lo que puede lograr una buena técnica, deben ser un poco menos optimistas.

En la mayoría de las situaciones de enseñanza, hay múltiples técnicas que pueden ser utilizadas. Digamos que estás contestando a una respuesta errónea o no muy buena de un estudiantes, puedes corregir la respuesta del estudiante, puedes pedir otras respuestas, puedes pedirle a la clase que corrijan la respuesta o que la enriquezcan, puedes decir que la respuesta es errónea pero valorar el esfuerzo, puedes preguntarle al estudiantes cómo es que llegó a esa conclusión, puedes decir que está mal y pasar a otra cosa, puedes reaccionar a la parte de la respuesta que tiene posibilidades y partir de ahí. Esto solo comienza la lista de posibilidades.

Hay una tendencia a pensar que todo lo que se necesita es tener más técnicas para convertirse en un mejor maestro. Recopilar técnicas no está mal, pero es la primera y más sencilla parte de un proceso mucho más complejo. Cuando hay múltiples forma de contestar a una respuesta incorrecta, tienes que decidir cuál vas a usar. Tener un gran número de opciones es inútil, a menos de que logres seleccionar correctamente cuál es la que te funciona mejor, dadas las circunstancias. ¿Qué tipo de directrices o criterios estamos usando?

técnicas de enseñanza

El uso de ciertas técnicas puede planearse con antelación, pero otras deben ser elegidas en el momento. Un estudiante ha contestado de forma incorrecta y nosotros tenemos que decidir cómo manejarlo, pero sin tener tiempo para hacer una gran reflexión. El espacio en línea ofrece más tiempo para pensar, pero, ¿lo aprovechamos o simplemente reaccionamos como siempre lo hacemos ante una respuesta incorrecta? Sea cual sea la elección que hagamos, tendremos que vivir con las consecuencias de cómo reaccionamos. No hay el grito de un director que diga: corte, para que podamos reagruparnos e intentemos una reacción diferente. Obviamente, siempre podemos intentar mejorar una mala situación, pero si elegimos erróneamente, no hay forma de borrar lo que ha sucedido. Por lo tanto, una colección de técnicas tiene que ser monitoreada y bien manejada, y eso requiere de muchas más habilidades sofisticadas, de las que se necesitan para hacer una colección.

Y finalmente, hay esto. Las técnicas de enseñanza son esenciales. Si no lo crees, intenta enseñar sin alguna. Sin embargo, aunque las técnicas de enseñanza hacen la instrucción más efectiva, no ofrecen garantías. Las buenas técnicas nunca son suficiente y poner demasiada atención en ellas, nos distrae de lo que realmente es importante. Parker Palmer nos ofrece el siguiente recordatorio: La buena enseñanza no puede ser reducida a una técnica; la buena enseñanza surge de la integridad e identidad del profesor. Podemos adorar las técnicas, pero no las adoremos por las razones incorrectas.

 

Las fases de la enseñanza basada en experimentación

Una de las metas centrales de la educación, es desarrollar un pensamiento crítico. La enseñanza basada en experiencia, es un camino fantástico para lograr esta meta. Basado en parte, en la filosofía de que los humanos son experimentadores innatos, el método se basa en el descubrimiento de los estudiantes, en lugar de que el profesor los atiborre de información. A lo largo del camino, los estudiantes exploran múltiples fuentes y contextos, hacen preguntas y siguen hipótesis y trabajan para aplicar sus teorías en situaciones nuevas y diversas. Haciendo esto, ellos descubren de forma activa, la interrelación que hay entre conceptos, temas y teorías.

En general, toda la enseñanza basada en experimentación, sigue tres fases:

 

enseñanza y experimentación2

 

Fase 1: Formulación de preguntas y comprensión inicial
Primero, los estudiantes son orientados hacia un problema, fenómeno o meta. Aquí aprenden acerca del tema en general, al orientarse hacia él y comenzar a formular sus propias preguntas y/o entendimiento del tema. De estas exploraciones iniciales, los estudiantes comienzan a formular preguntas e hipótesis y a reflexionar sobre sus conocimientos actuales.

Por ejemplo, yo doy un curso basado en la enseñanza de experiencia, sobre las religiones del mundo, donde comenzamos por explorar la pregunta central: ¿qué es religión, espiritualidad o fe? Mis estudiantes deben elegir uno de los tres temas y definir lo que significa para ellos basándose en sus experiencias pasadas. Comenzando con sus propias reflexiones, entremezcladas con investigación, comienzan a acercarse al tema de la religión de un modo general. Esto los lleva a una primera definición del tema que eligieron, sobre el cual irán construyendo conforme exploran distintas tradiciones religiosas en los módulos siguientes.

 

Fase 2: Exploración y análisis
En la siguiente fase, los estudiantes pueden conducir una investigación, diseñar experimentos y recolectar información con múltiples perspectivas y fuentes. Mis estudiantes en línea, aprenden sobre las tradiciones religiosas, leyendo acerca de ellas, visitando comunidades locales que muestran sus tradiciones, involucrándose en prácticas espirituales con estas comunidades, viendo documentales e investigando temas especiales, tales como los puntos de vista políticos de cada tradición, problemas ambientales y liderazgos femeninos. Conforme los estudiantes se involucran en estas actividades, se les pide que vuelvan continuamente a su entendimiento sobre religión, espiritualidad o fe y que lo modifiquen o expandan, según sea el caso. Para ayudarlos con eso, los pongo a trabajar en un documento en el cual, a lo largo de todo el curso, deben agregar referencias y documentar sus reflexiones personales con respecto a la pregunta central. Esta segunda fase, se enfoca en que los estudiantes estén analizando de forma crítica la información que han obtenido, pongan a prueba sus hipótesis y que mejoren sus respuestas a las preguntas centrales.

En esta fase, los estudiantes pueden comenzar a buscar patrones y tendencias en las fuentes y datos que están usando, de la misma forma pueden comenzar a notar cosas en común e inconsistencias entre ellos. Estas tareas los ayudan a alimentar sus habilidades para desarrollar el pensamiento crítico.

 

enseñanza y experimentación

 

Fase 3: Sacando conclusiones
En la fase final de la investigación crítica, se hacen los argumentos y se sacan conclusiones, como el trabajo que han hecho los estudiantes al sintetizar sus exploraciones y situar sus propias posiciones dentro del gran paisaje de posibles explicaciones, teorías y opciones. El documento que mis alumnos realizan en el curso de religiones, cumple este propósito. Al llegar al final de semestre, los estudiantes refinan y revisan este documento, se lo presentan a sus compañeros y reciben retroalimentación y finalmente lo reescriben dándole la forma del documento final del curso. En este documento final, los estudiantes presentas sus respuestas a la pregunta central, apoyando su posición basados en sus exploraciones de la fase 2. En esta fase final de investigación, por tanto, se espera que los estudiantes apoyen sus aseveraciones basándose en su análisis previo y trabajo.